Y él dijo:

- ¿Porqué eres tan raro?

y yo contesté:

- Por que así te gusto.
sonarón groseramente verdaderas:

"Sabemos que no tienes corazón, pero se te olvida que los demás si tienen"
…Falto tiempo y disimulo, me falto un respiro, en un instante, sin mas te vi, así, tan tu, tan tranquilo, desvergonzado un tanto cínico, entre la tierra bailando con el aire. Es gracioso sabes, llegaste y no te fuiste y ¿Qué hacer? No existe remedio alguno, jamás lo he conocido, quizá no he querido conocerlo, un pensamiento masoquista y adictivo, como tu sonrisa retorcida, como aquel juego, ¿Recuerdas? No, seguro no lo haces.

Olvídalo

Alguna vez creí esas historias, de princesas y caballeros, del castigo de la soledad, o debo decir de infame golpe de la soledad, esos cuentos baratos donde solo la gente normal podría ser feliz, donde nuestra misión era rescatar o mejor aun, ser rescatados, pero no nos cuentan las historias donde uno se pierde en una línea recta, donde dejamos de ser nosotros, cuando ves el mundo como gira y gira, los cuentos donde no necesitas ser rescatado, porque no tienes a un dragón vigilando tu ventana, ¿Dónde quedaron los cuentos donde podemos vivir en la parte mas alta del castillo sin ser molestados? Quizá solo ser esperados o ¿porque no? Ignorados, donde podamos vivir en pausa, en esa eternidad entre canciones, donde podamos apagar el interruptor y vivir en off, quizá soy un hombre moderno o desquiciado o quizá solo pretendo vivir en la parte mas alta del castillo.